Tyson Fury retuvo su título mundial de los pesados en otra noche histórica

Se ha impuesto a Dereck Chisora en el combate estelar en el Tottenham Hotspur Stadium de Londres. El británico no tuvo piedad con su rival, al que manejó en todo momento, asestando el golpe definitivo en el décimo asalto y dando otra lección de boxeo.

El inglés Tyson Fury, apodado “Gypsy King”, conservó este sábado en Londres su cinturón de campeón CMB de pesos pesados al derrotar a su compatriota Dereck Chisora tras detener el combate el árbitro en el décimo asalto.

Se trata de la tercera victoria de Fury, de 34 años, sobre Chisora, de 38 años, en tres combates, luego de los de 2011 y 2014. El ganador le superó en todo momento ante unos 60.000 espectadores reunidos en el Tottenham Hotspur Stadium, al norte de la capital de Inglaterra.

En el primer round, Chisora trató de aprovechar el arranque lento de Fury quien a base de abrazos controló los ataques de su retador, para el siguiente asalto Dereck se mantuvo a sobre las cuerdas y estiró los brazos retando a ‘The Gypsy King’, quien fue sobre de él y estuvo cerca de tumbarlo antes de escucharse la campanada.

Tyson se mantuvo dominante sobre el encordado, sus largos brazos y su gran altura hacían imposible que Dereck pudiera acercársele, pero su gran preparación física lo mantuvo de pie y a la altura del séptimo round la pelea consiguió bajarle las revoluciones a Fury, quien solo buscaba llevarlo a las cuerdas a base de empujones.

Los intercambios comenzaron a llegar en el octavo asalto, el Rey Gitano arremetía directo a la cara mientras ‘Del Boy’ contrarrestaba con ganchos al costado, pero a segundos de concluir el round, un gancho derecho de Fury sacudió fuertemente el rostro de Chisora, lo que llevó a su esquina a cuestionarle si aún podía continuar, a los que el inglés contestó que lo dejaran una manga más.

Terminó de pie el round nueve, pero Dereck ya se encontraba en un muy mal estado con el pómulo inflamado, ya sabiendo que la pelea termina, salió un round más ya con el rostro lleno de vaselina y con mucho orgullo se dispuso atacar, pero no pudo concluirlo, pues el réferi señaló que ya no estaba en condiciones de continuar.

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