Viernes de 9 partidos en la NBA

Cinco locales y cuatro visitas festejaron, siendo lo principal donde los Knicks remontaron 21 puntos en Milwaukee con un gran trabajo defensivo.

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Un viernes de NBA con 9 partidos y donde hubo de todo, duelos igualados, otros muy desequilibrados, remontadas de nota y cierres espectaculares. Revisemos algunos de los duelos importantes de anoche.

Sacramento Kings se impuso cómodamente ante los Hornets de Charlotte por 140-110. Los locales se vieron victoriosos gracias al nivel demostrado por Buddy Hield, quien con ocho triples y 26 puntos logró llevar al equipo a quedarse con los puntos.

La ventaja se dio desde el principio: y es que los Kings dominaron el encuentro con dos dígitos desde los primeros cuartos, y nunca dieron ventaja provocando que los Hornets obtengan su cuarta derrota en cinco juegos.

Pese a Hield ser la gran figura de la noche, su equipo acompañó su liderazgo: Richaun Holmes consiguió doble-doble de 23 puntos y 20 rebotes, su mejor marca de carrera, mientras que DeAaron Fox logró 21 tantos y dio nueve asistencias para los Kings (5-4).

Por parte de la visita, su figura fue Gordon Hayward con 25 puntos. Lamelo Ball estuvo con doble-doble de 24 puntos y 13 asistencias, y el reserva Codi Martin encestó 12.

En tanto, Minnesota Timberwolves no levanta cabeza y cayó por cuarta vez consecutiva. Esta vez perdió por 104 a 84 ante Los Angeles Clippers. Paul George fue el mejor de los angelinos con 21 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias. En los de Chris Finch, el goleador fue Karl Anthony-Towns, con 20 unidades y 8 recobres.

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Los locales comenzaron con una buena defensa y un Towns intenso. Así, los Timberwolves lograron una diferencia máxima de 17 puntos promediando el segundo cuarto. A partir de allí, George comenzó a gravitar y limó la diferencia, para llegar al entretiempo con los dueños de casa en ventaja por 57 a 47.

En la segunda mitad, los angelinos encontraron en George y Jackson a sus figuras, para aprovechar la irregularidad defensiva de los Wolves. Además, supieron cortar los circuitos ofensivos de los locales y sacaron diferencias claras. Así, con el partido definido, se dio el ingreso de Leandro Bolmaro, quien tuvo tres minutos en cancha y allí aportó un rebote, falló sus dos intentos de tres puntos y tuvo una pérdida, en lo que fue derrota final por 104 a 84.

Estos Knicks tienen carácter, tal y como ya demostraron el pasado curso, un carácter inculcado en el día a día por su entrenador, Tom Thibodeau, un carácter competitivo que les ha permitido hoy remontar 21 puntos a Milwaukee Bucks para ganar 98-113. New York, que ya está en balance de 6-3, ha firmado la remontada a partir de imponer a partir del segundo cuarto su ADN grupal, un ADN que pasa sí o sí por una defensa que gana partidos.

El equipo neoyorquino iba perdiendo por 21 puntos (40-19) justo al inicio del segundo cuarto tras recibir un severo repaso en el primero de la mano de unos Bucks espectaculares, unos Bucks que metieron 8 triples en los primeros 12 minutos de juego teniendo como principal fuente de felicidad a un Grayson Allen estelar, y no solo estelar en la anotación.

Pero luego el equipo campeón se diluyó como un azucarillo en el café según los Knicks impulsaban sus obligados ajustes defensivos. Milwaukee, que queda con un pobre 4-5 en la tabla, solo pudo meter 35 puntos en toda la segunda parte. Los Bucks, que cayeron 35-57 en la segunda mitad, tuvieron a Giannis Antetokounmpo con 25 puntos, a Grayson Allen con 22 (6 de 9 desde el triple) y a Jordan Nwora con 13 tras una muy buena primera parte.

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